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El agua representa claramente estas palabras, sensaciones. La emoción de fluir.

Desde la práctica del yoga podemos trabajar el fluir desde el balance del segundo chakra, Svadhisthana,  que está relacionado con el elemento agua. El segundo chakra, color naranja, está ubicado entre el ombligo y los genitales. Está relacionado con la nutrición, la receptividad, las emociones, la sexualidad,  la creatividad, los vínculos y la seguridad.

Representa también los fluídos de la zona del sacro correspondientes a la vejiga, al sistema circularorio y los órganos sexuales y reproductivos. Asociado al sentido del gusto.

La sede de la alegría, donde fluye como el agua. Cuna de la creatividad artística y la imaginación.

Cuando el segundo chakra está equilibrado fluyen espontáneamente las emociones y los sentimientos, como el agua cuando fluye y se mueve libremente.

Las posturas de yoga nos pueden ayudar a focalizar en ese sostener y soltar para fluir. Y la respiración es la principal aliada para esto.

Elegí una postura que te guste o probá con tadasana, la montaña.

  1. armá tadasana moviéndote lento con conciencia de las sensaciones del cuerpo
  2. sostené la postura respirando lento y profundo
  3. permitile a tu mente estar completamente concentrada en las sensaciones físicas
  4. no resistas los pensamientos que vengan a tu mente
  5. resistí la primera urgencia de aflojar la postura cuando se vean incrementadas las sensaciones físicas
  6. relajá la postura realizando los movimientos que el cuerpo necesite
  7. dejá que tu cuerpo te guíe
  8. sostené y soltá
  9. fluí
  10. dejá ser

El agua toma la forma del recipiente que la contiene. Al igual que el agua, la energía es sostenida y luego relajada. Si la dejás ahí se estanca, si la dejas correr fluye. Fluir, dejar ir. ¿Qué pasa cuando nos aferramos a algo, un objeto, un deseo, una emoción, una situación? ¿Qué pasa cuando la dejamos ir?

Respirá, relajá, sentí, observá, permití, fluí.

Después me contás…

namasté

Vero